THE BLOG
11/13/2012 04:50 pm ET | Updated Jan 13, 2013

Siempre da lo mejor de ti...

simpre lo mejor de ti

Cuenta un cuento llamado "La última casa del carpintero" que un viejo carpintero decidió retirarse. Le comunicó a su jefe que, aunque iba a extrañar su salario, necesitaba retirarse y estar con su familia. El jefe se entristeció mucho con la noticia porque aquel hombre era su mejor carpintero. Decidió pedirle de favor que le construyera una última casa antes de retirarse. El carpintero aceptó la proposición y empezó la construcción de su última casa pero, a medida que trabajaba sintió que su corazón no estaba de lleno en el trabajo.

Arrepentido de haber aceptado la petición de su jefe, el carpintero no puso el esfuerzo y la dedicación que acostumbraba poner en cada detalle de su trabajo. Hasta la fecha, cada casa la había construido con gran esmero, pero ya estaba cansado y sentía que su jefe le había presionado para hacer una casa más. Entonces descuidó los detalles, utilizó materiales de segunda y se afanó en terminar la construcción de la casa a como diera lugar. Como por salir del paso y simplemente cumplir.

Cuando el carpintero terminó la casa, el jefe muy contento le entregó la llave de aquella diciéndole: "Esta es tu casa. Es mi regalo para ti y tu familia por tanto años de buen servicio". El carpintero sintió que el mundo se le iba... Si tan solo él hubiese sabido que estaba construyendo su propia casa, lo hubiese hecho todo de una manera diferente. Con mucho más cuidado y amor del que antes ponía a sus labores.

Como bien hubiera dicho Cantinflas: "ahí está el detalle". SIEMPRE, da lo mejor de ti, porque definitivamente lo que se planta ahora, se cosecha mañana.

Este pasaje me recuerda que no hay otra opción: SIEMPRE -estemos contentos o no con lo que hacemos profesionalmente, con lo que tenemos o no, con quienes somos o no- debemos dar lo mejor de nosotros, porque al buscar nuestra excelencia y no conformarnos decimos y demostramos lo que realmente somos.

A lo que sea que te dediques siempre agradece lo que estás haciendo, debes saber que para algo esa labor llegó a tu vida y que si la disfrutas y das lo mejor de ti, esa energía te impulsará a seguir avanzando a tus sueños, a lo que deseas, asumiendo que de pronto lo que haces es tan solo un escalón. Y en caso de que ya vives el sueño de tu vida, es importante recordar que no porque hayas alcanzado la cima te puedes dormir en los laureles, porque siempre hay quienes están invirtiendo mayor energía y entusiasmo a eso que quizás tú crees que dominas.

Nunca debes parar, nunca te conformes, hasta que lo bueno sea mejor y lo mejor excelente. Sé fuerte, sonríe, demuéstrate que tú puedes ser feliz, hagan lo que hagan, digan lo que digan los demás.

Algunas preguntas que suelo hacerle a las personas que no están motivadas a dar lo mejor de sí en sus labores, relaciones y hasta en su vida son: ¿qué piensas momentos antes de hacer una tarea o al planificar tu jornada?, ¿cómo te motivas con ellas?, ¿las haces porque sí o porque toca?, ¿te ayudan a lograr aquello que quieres?, ¿si no puedes hacer lo que disfrutas, disfrutas lo que haces? ¿Qué te impulsa, te motiva, te energiza, te inspira? ¿Qué es lo que mayor satisfacción te daría en la vida? ¿Qué es lo que daría el mayor sentido a tu vida? ¿Sabes en verdad cuánto vales? ¿Conoces tus fortalezas? ¿Sabes cuáles son tus talentos? ¿Tienes claro a dónde vas? ¿Qué haces a diario por avanzar hacia donde deseas llegar desde donde estás hoy? ¿En cuáles facetas de tu vida das siempre una milla extra?

No hagas las cosas porque sí y porque toca hacerlas, da un paso más y comienza a ver de qué forma, eso que haces, te ayuda, es un escalón más hacia tus logros personales y profesionales. Esto contribuirá a que seas más productivo, a que cada tarea que haces tenga un sentido; aumentará tu autoestima, tu capacidad de hacer las cosas, tu satisfacción, y por supuesto, aportará a tu crecimiento personal y profesional. Te alejará, además, la monotonía y el aburrimiento.

Con frecuencia nos vemos tentados a no dar lo mejor de nosotros mismos, y a responder exactamente de la misma manera que lo hacemos siempre, a dejarlos envolver por la rutina y por simplemente cumplir. Cada día, en cada actividad que realizas, sea personal o laboral, sé consciente de la gran cantidad de energía, de motivación, de creatividad, de inspiración, de pasión, de ilusión, de optimismo, y muchas cosas más que posees, que te llevan a realizar de forma correcta aquello que debes hacer.

Cuando alguien te diga que no puedes hacer algo, da lo mejor de ti y demuéstrate que esa persona estaba equivocada. Cuando no puedas más, mira a la grada, imagínate un grupo de porristas animándote, avanza y da lo mejor de ti. Bien dijo Albert Einstein que algo sólo es imposible hasta que alguien lo duda y acaba probando lo contrario.

Por eso, llega el momento en que en vez de usar viejos materiales o de segunda -como lo hizo el carpintero del cuento mencionado- debemos aprender que cada material que utilicemos en la construcción de nuestra vida -en cada rol que desempeñamos- debe ser lo mejor. Compite contra ti y contra nadie más por ser mejor hij@, espos@, compañer@, profesional, amig@, por ser mejor persona, mejor hombre, mejor mujer.

Sólo obtendremos satisfacción si hay equilibrio en nuestras vidas y estamos enfocados en saber qué deseamos y cómo afrontar los cambios de rumbo que debemos tomar en el camino. No puedes ser bueno en el trabajo, en tus relaciones sociales y no puedes dar lo que se espera de ti en ninguno de los aspectos, si descuidas alguno de los otros.

Tener problemas en casa te afecta en tu trabajo. Tener mala salud afecta tu estado de ánimo y, por lo tanto, en otros aspectos. Estar incómodo en el trabajo te lleva a ser menos sociable con tus compañeros y, a veces, a pagarlo con la familia o amigos... ¡Aguas!

Esfuérzate por dar lo mejor de ti mismo y no pensar en otro; esfuérzate más de lo acordado y no te conformes. Ese compromiso con dar lo mejor de uno mismo siempre no es un deber, nace de una decisión tomada en libertad, así que de ti depende y ten claro que el ingrediente más potente en estos casos es el emocional, ya que cuando uno no está a gusto, abandona el barco, mental o físicamente. Emociónate, busca el lado bueno de todo. Construye sabiendo que nada en relación a metas laborales de pareja o de vida se compra ni se fabrica en un día. Requiere tiempo construirlo.

John C. Maxwell en su libro: "Desarrolle el líder que está en usted" comparte estos 10 mandamientos paradójicos del liderazgo.

1. La gente es ilógica, irrazonable y egoísta. Ámalos de todas formas.
2. Si haces el bien la gente te acusará de tener motivos ocultos y egoístas. Haz el bien de todas formas.
3. Si eres exitoso ganarás falsas amistades y verdaderos enemigos. Ten éxito de todos modos.
4. El bien que hagas hoy será olvidado mañana. Haz el bien de todos modos.
5. La honestidad y la franqueza te harán vulnerable. Sé honesto y franco de todas formas.
6. Grandes hombres con grandes ideas pueden ser derribados por hombres pequeños con mentes pequeñas. Piensa en grande de todas formas.
7. Las personas favorecen a los desvalidos, pero siguen a los triunfadores. Lucha por unos pocos desvalidos de todas formas.
8. Lo que pasaste años construyendo puede destruirse en una noche. Construye de todas formas.
9. La gente necesita ayuda, pero te atacan cuando se la ofreces. Ayúdalos de todas formas.
10. Le ofreces al mundo lo mejor de ti y aún así te golpean en los dientes. Dale al mundo lo mejor que tengas de todas formas.

Por último, toma en cuenta que el fruto de un árbol sale de su interior, es dentro de la planta donde se encuentra todo lo necesario para que se llegue a producir un fruto, y todo árbol saludable llega a producir un fruto. Hay muchas personas que hoy en día no están sacando el fruto que puede salir de ellas, son simplemente como árboles decorativos. Empieza a elegir desde ahora. ¡Elige estar bien!

Y recuerda: ¡Sonríe, agradece y abraza tu vida!

¿Qué te pareció este blog?

Mira qué opinan otros y deja tu comentario aquí

TAMBIÉN VE:

GALERÍAS RELACIONADAS:

Encuentra equilibrio entre tu empleo y tu relación