THE BLOG
11/23/2012 01:34 pm ET | Updated Jan 23, 2013

No quiero hablar de eso

noquierohablar

Un día lluvioso acudo a los DVDs, y me topo con esta película, sencillamente deliciosa. Me llama la atención porque actúa Marcello Mastroniani, una gloria del cine europeo de hace varios años atrás y habla acerca de ser aceptado a pesar de "ser diferente". De hecho, es hablada en español, pero dice en inglés, al comenzar, lo siguiente:

"ESTE CUENTO ESTÁ DEDICADO A TODA PERSONA QUE TENGA EL CORAJE DE SER DIFERENTE CON EL FIN DE SER ELLA MISMA".

Desde el punto de vista psicológico es toda una clase de cómo ser padres de "alguien diferente". Se desarrolla hace varios años, cuando la gente no era sincera ni hablaba la verdad, cuando ser espontáneo y directo significaba ser mal educado... aunque aún hoy, eso queda en la mente de mucha gente en este bello planeta. Ser educado es sinónimo de hipócrita, lo que contribuye a que el chisme sea el deporte que más se practica en la bolita del mundo y en la película también. Una cosa es ser grosero y otra muy diferente es ser iluso.

Una próspera viuda "descubre" que su hija es una enana, pero no lo acepta. Digo descubre entre comillas porque claro que lo sabía, el punto es que NO QUERÍA saberlo. Se siente muy rabiosa y destruye todo lo que siquiera insinúe o se refiera a enanos, desde "Pulgarcito" hasta "Blanca Nieves y los Siete Enanitos". Rompe toda figura del pueblo que sea de enanos, las entierra... como si el problema estuviera fuera de ella y no dentro y ante sus ojos, cada vez que miraba a su hija. Con su carácter dominante y manipulador, se las ingenia para que el pueblo no hable sobre el tema.

Cualquier cosa que siquiera lo insinúe la pone furiosa. Decide que no va a hablar más de "eso" ni le va a permitir a nadie que hable de "eso"... y todos la complacen, los que no la complacen, ella se encarga de manipularlos y salirse con la suya, así extorsiona al cura con su secreto (el cura es amante de una protestante) para así tenerlo de su lado, mete al alcalde muerto en hielo, para no dañar la fiesta de bodas de su hija. Su primer y único objetivo es QUE NADIE HABLE DE ESO, para lograrlo no escatima esfuerzo.

Lo que hace esta viuda es muy común, la mayoría de las personas se viven autoengañando, negando la realidad, no viendo lo que tienen en las narices. No saben que el mejor y único camino ante los conflictos de la vida es afrontarlos, hablar de ellos. Ella cría a su hija que es diferente, con un trastorno serio de crecimiento... como si eso no existiera, como si fuera algo irreal. Le niega la posibilidad de aceptarse y ser ella misma, le niega la posibilidad de llorar y sacar su rabia por ser diferente, de atravesar todo el proceso de duelo y dolor para al final aceptar su realidad y vivir con ella.

No lo hace porque no la quiere, todo lo contrario, la mayoría de las madres o padres, hacen esto porque quieren sus hijos y quieren protegerlos. ¡Grave error!

No conduce a nada negar la realidad y sobre proteger, más tarde o más temprano, debemos hacer frente a la verdad... y entonces es mucho más doloroso. Por mucho que amemos a alguien no le hacemos un favor encerrándolo en una burbuja de cristal. Le ayudamos cuando lo acompañamos en el proceso de aceptarse y bregar con su dolor de ser diferentes. El único regalo que le podemos dar a quienes amamos es enseñarlos a aceptarse y amarse a sí mismos. Cuando esto no sucede el final es trágico, triste.

¿QUÉ TE PARECIÓ ESTA NOTA?

TAMBIÉN VE:

ADEMÁS:

21 palabras y gestos de tu bebé