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09/17/2012 10:54 am ET Updated Nov 17, 2012

La Recta Final: Elecciones Presidenciales en Venezuela

venezuela elecciones

El 7 de octubre serán las elecciones presidenciales en Venezuela, donde se darán cita la convergencia de dos modelos: Chávez y el "Socialismo venezolano" y Capriles y el "Capitalismo venezolano". Hasta ahora, lo que han denominado socialismo en Venezuela, no es más que un albur social sobre la fuerza del poder omnipotente del estado. Con resultados positivos, los programas sociales han buscado ayudar a la población de escasos recursos más que nada a través de las misiones que cubren desde lo educativo hasta el tema de servicios, barrio adentro, hábitat, identidad , amor, etc.

Tomados en cuenta, allí está el nudo del asunto, pues ayuda a resolver no sólo sus necesidades básicas, sino sus punto de vistas, sus creencias, no importa el merito, sino su propia esencia. No en vano, en el reporte mundial de felicidad 2012, logrado por la Universidad de Columbia, Venezuela es el país 19 de 150 por encima de Alemania, Francia, y España.

Muy simple, la gota de petróleo llega a través de vasos comunicantes a veces obstruidos por los flagelos de la corrupción y la ineficiencia a los desposeídos. Los aspectos negativos, al ser un país presidencialista, todo es a imagen y semejanza del ductor, este por su formación militar, ejecuta sus políticas con poco espacios a los civiles, quienes están subyugados a obedecer, sin criterio propio, por temor a represalias, al mejor estilo cuartelario.

La clave será una vez más la identificación del candidato con el pueblo. Aquel lema de campaña "Jaime es como tú", que le dio el triunfo arrollador en las elecciones de 1983 a Jaime Lusinchi se adapta mucho mejor a Chávez que a Capriles, donde los electores lo ven mas como uno de los suyos, con sus defectos y virtudes, pero que tiene de revés el haber permanecido por mas de 14 años en el poder, posee un desgaste normal, aunado al cáncer que apareció en junio de 2010, sin duda ha perdido electores suaves, pero a su vez ha comprometido electores duros, el compromiso con las ayudas y su conexión sincrética. Tiene los argumentos de un pastor de iglesia donde en sus intervenciones, cadenas de radio y TV, no pierde el hilo ni la atención del público, se le ve sinceridad sobre lo que habla, cree en lo que dice, además busca de implementarlo.

No es nada fácil esta elección si tomamos en cuenta, que no ha habido alternancia desde 1999. La oposición intenta sembrar los tintes totalitaristas del gobernante, no lo ha logrado, pues la popularidad del presidente va por encima de la constitución, se impone la realidad fáctica.

Venezuela, la Republica del desorden, funciona en entropía en el caos y este es uno de los acertijos que la oposición no dilucida, cualquier error se tapa con petróleo. La otra dificultad ha estado en que aun la oposición es ciega recuerda la mancha del golpe del 92, y no las elecciones de 1999 donde gano limpio siempre lo ha visto como ilegal.

Los adversarios de Chávez no se han dado cuenta que el posee el status quo, la manera la moda, está en lo que se ha denominado rojo rojito, dista mucho de aquel comunismo atroz de la Unión Soviética, o de la dictadura de los Castros.

Atacar, con contundencia la ineficiencia, y la corrupción, la inseguridad, como darle mejor uso a los recursos. Los sucesos, fortuitos o no, Amuay, las masacres en las cárceles, el desperdicio de comida no se lo atribuyen a Chávez sino a sus colaboradores, por esa vía es inexpugnable la conexión es religiosa, lo que valdría es todos contra la ineficiencia del gobierno de Chávez, significa la unidad.

Los votos existen la oposición ciertamente es mayoría, pero votos jardín, tendrían que saberlos recoger, darle el tinte de victoria, el rechazo a la reforma constitucional 2007, percibo con la carrera un poco más larga Capriles tendría el triunfo asegurado.

Emoción Capriles vs pragmatismo Chávez, el asunto es la brecha los votos como tales no son suficiente de lado y lado, una victoria apretada daría mucha desconfianza, pues el órgano rector CNE está en manos del gobierno de una manera soterrada con un lenguaje propicio comprado, la legalidad esta bajo la suposición de que no hay posibilidad de fraude electrónico, han vendido que es el mejor sistema del mundo, contar voto a voto seria lo correcto además, de darle el tiempo a que el perdedor se acostumbre a que perdió, pues un resultado numeral instantáneo, crea un impacto psicológico que tiende a la suspicacia de trampa. En las últimas elecciones ha habido un mutismo de horas en la sala de totalización, la población piensa de una que es maquillaje.

La recta final la ganara quien diseñe en estos últimos días la ingeniería social adecuada, pues no son solo los votos, sino que se crea en los votos, la mujer del césar no solo debe serlo sino parecerlo.

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