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09/23/2013 02:05 pm ET | Updated Nov 23, 2013

No hay aventura sin riesgo: vence tus miedos

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"La humanidad no avanza por lo que sabe, avanza por lo que duda, por lo que quiere comprobar, por lo que sueña", Odín Dupeyrón.

Esta frase me encanta, pero sé lo difícil y petrificante que es para muchos tomar la decisión, enfrentarse a la incertidumbre, a la duda, a lo desconocido.

¿Y con qué sueñas tú?

Me gustan mucho las frases y otra de mis favoritas es: "Nuestros sueños son una copia al carbón de lo que somos capaces de alcanzar". Si soñamos con algo es porque tenemos las habilidades y la capacidad de lograrlo. Pero la gran pregunta es, ¿qué harás al respecto? Muchos se pasan toda su vida soñando, porque tienen miedo de descubrir, que pueden realizar sus sueños.

Los miedos que detienen a los emprendedores:

¿Por dónde empezar? ¿Va a funcionar mi idea? ¿Podré sostenerme financieramente? ¿Cuánto cobro? Además de que internamente continuamente se preguntan si podrán lograrlo.

Muchas veces tienes que lidiar con gente a tu alrededor que no cree en lo que estás haciendo y te cuestiona: ¿Por qué no dejas de soñar? ¡No va a funcionar!, ¡Es muy riesgoso, mejor búscate un trabajo seguro!, etc.

He perdido la cuenta de cuántas personas talentosas y capaces he conocido, sin embargo, muchas comparten el mismo reto: Miedo al éxito o al fracaso, a no tener la suficiente experiencia, talento, dinero. A final de cuentas todo consiste en no tener la confianza en uno mismo en lo que eres capaz de lograr.

Para tener éxito tienes que creer en tu idea, tus productos y servicios. Necesitas estar convencido de que lo vas a lograr y tomar los riegos necesarios para que tu idea funcione.

Salir de tu zona de confort es una de las cosas más importantes no sólo en los negocios sino también tu carrera y vida. Te hace sentir vulnerable pues te tienes que enfrentar a lo incierto. ¿Pero qué tal si en lugar de temerle lo ves como una aventura? Es precisamente esta sensación de aventura, de emoción, lo que nos hace sentir vivos. Y recuerda que no hay aventura sin riesgos.

Para ayudarte a lograrlo ponte una mini meta. Si tienes miedo a hablar en público piensa cuál podría ser tu primer mini reto. Por ejemplo, puedes preparar una presentación para un grupo de amigos. O grábate a ti mismo para que empieces poco a poco a sentirte más familiarizado con la experiencia a la cual temes.

Dicen que si sientes que algo te incomoda es porque lo necesitas. Dale la bienvenida al cambio.

No existe otra manera de avanzar o acercarte a tus metas que arriesgarte. Cuando te conviertes en emprendedor, tienes que estar preparado a hacer cosas que jamás has realizado y en muchas ocasiones inclusive cambiar tu mentalidad y la manera en que enfrentan diversas situaciones. Tienes que estar abierto y preparado a hacer estos cambios de otra manera no tendrás éxito.

El mayor reto que tienes que enfrentar como emprendedor es a ti mismo. Tendrás que vencer tus miedos y mantenerte motivado.

Más información en: Retos, ¿sabes aprovecharlos?

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