HUFFINGTON POST
05/07/2012 10:24 am ET Updated Jun 28, 2012

Las muertes por culpa del asma pueden evitarse; es cuestión de control

El número de personas con asma creció de 20 millones en 2001 a 25 millones en 2009, y según datos de los Centros de Salud para el Control y la Prevención de Enfermedades, la cifra va en aumento. Esta misma fuente indica que el 10 por ciento de los pacientes de asma son niños.

Pero lo más preocupante ante estas estadísticas es que, por un lado, cerca de la mitad de las personas con esta condición no siguen las indicaciones que les han dado sus médicos sobre cómo evitar los posibles desencadenantes de una crisis, y por el otro, 40 por ciento de las personas que sufren asma no cuentan con un seguro médico que les permita costear sus medicamentos.

Siendo mayo el Mes de Concientización sobre el Asma, HuffPost Voces entrevistó al Dr. Stephen Apaliski, autor del libro ‘Beating Asthma: Seven Simple Principles’, para saber más sobre algunos de los puntos más importantes sobre esta condición, aprender cómo es posible poner en acción un plan de control para mejorar la calidad de vida de los pacientes de asma, y evitarse visitas a la sala de emergencias de un hospital.

Para algunas personas, el simple hecho de escuchar la palabra ‘asma’ es un poco intimidante. ¿Deberíamos sentirnos así?

Mientras que puede ser difícil escuchar el diagnóstico de asma para uno mismo o para un ser querido, le pediría a la gente que no se asustara ni intimidara. Aunque no existe una cura para el asma, para la mayoría de nosotros la condición puede controlarse con el simple uso de algunos principios y medicamentos.

¿El asma siempre aparece durante la niñez, o es posible que las personas desarrollen la condición durante la adultez?

El asma puede desarrollarse en cualquier etapa de la vida. La mayoría de los niños que tendrán asma notarán su aparición en los primeros cinco años de vida. Es más probable que la desarrollen niños cuyos padres tienen asma, y especialmente aquellos niños que tienen dermatitis atópica o eczema.

¿Es difícil vivir con asma?

Mi esposa tiene asma bien controlada con medicamentos. Para gente como ella, que está bajo control, vivir con asma no es difícil. Por otro lado, vivir con asma bajo un mal control, puede ser complicado. Los ataques pueden presentarse repentinamente y pueden ser bastante severos. El sueño se interrumpe, se pierden días en la escuela o el trabajo, las visitas a la sala de emergencias y las hospitalizaciones se vuelven comunes, las actividades diarias pueden volverse muy difíciles. La calidad de vida de estas personas se complica significativamente.

¿Cuáles son las señales de alerta del asma?

Actualmente, el plan de acción más común para el control del asma usa el patrón de señalizaciones de tráfico, con zonas verdes, amarillas y rojas. Cada zona se caracteriza por un distinto nivel de síntomas y/o mediciones de flujo máximo (una media simple de la función pulmonar, medida por el paciente a través de un sencillo dispositivo de mano). Estar en la zona roja significa que estás teniendo mucha dificultad para respirar, que tienes problemas para sostener una conversación, que tu inhalador no parece estar ayudando y, que tus labios podrían haberse puesto azules (por falta de oxígeno en la sangre). Al revisar el flujo de oxígeno, se observa que éste se ha reducido más del 50 por ciento, en comparación a cuando estás bien (en la zona verde). Éste es momento de tomar acción rápida, incluyendo una llamada al 911. La mejor manera para evitar esto es monitorear tus síntomas, medir el flujo de oxígeno con regularidad, instituir un tratamiento y buscar ayuda antes de que las cosas empeoren.

¿Cuál es el peor escenario para un paciente con asma?

El peor escenario es ser víctima de un ataque severo que no pueda tratarse con éxito, y que derive en la muerte del paciente. Esto les pasa a 4,000 estadounidenses cada año; 11 muertes al día son culpa del asma. Aunque este número ha disminuido en la última década, sigue siendo inaceptable.

¿Cómo puede evitarse una crisis de asma?

Lo primero que se debe entender es que el asma es una condición crónica a la que se le debe prestar atención, que el control del asma depende de ti y que tú eres responsable de ello. Saber qué cosas pueden desencadenar tu asma y evitarlas, es la piedra angular en el cuidado de esta condición. Entender qué síntomas aparecen cuando tu asma empeora, reconocer cuándo ocurre ésto, y seguir un plan predeterminado de acción cuando suceda, disminuirá la severidad de la mayoría de los ataques de asma. Usar tus medicamentos de manera regular según te haya sido recetado, también te ayudará a mantener un buen control del asma.

Finalmente, trabajar con un médico capaz y compasivo, que te escuche y esté accesible cuando surjan problemas, es extremadamente importante. No te conformes con un médico que no te escuche y que no esté dispuesto a trabajar en una relación de cooperativa. En conjunto, todos estos principios te ayudarán a obtener el mejor control posible para el asma. Esto es lo que quiero decir con la frase “¡Venciendo al asma!”.

Y para aquellas personas que no pueden pagar un tratamiento médico, ¿cuál es la mejor opción para controlar su asma?

Esta es una situación complicada. Saber cuáles son los desencadenantes y evitarlos, se vuelve aún más importante. Actualmente no existen medicamentos de venta libre que ayuden directamente con el asma. Mantener una buena salud nasal también es importante, e irrigar la nariz diariamente con un producto salino (agua salada), como Neil Med Sinus Rinse, ayudará a este propósito. Las pastillas antihistamínicas pueden ayudar a reducir los síntomas de la alergia que pueden desencadenar el asma. Sencillamente no existe alguna buena alternativa al hecho de mantener una buena relación con un proveedor de salud bien informado, que con su experiencia, a menudo puede proporcionar muestras gratuitas de sus medicamentos, así como presentarte programas de compañías farmacéuticas a través de los cuáles pueden obtenerse los medicamentos necesarios a precios reducidos o sin costo alguno.

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