iOS app Android app

Argentina vota nuevo Congreso

stumbleupon: Argentina vota nuevo Congreso   digg: US Works With Sudan Government Suspected Of Aiding Genocide   reddit: Argentina vota nuevo Congreso   del.icio.us: Argentina vota nuevo Congreso

Por ALMUDENA CALATRAVA y DEBORA REY | October 24, 2013 07:57 PM EST | AP


BUENOS AIRES (AP) — La presidenta Cristina Fernández afrontará el domingo unas elecciones legislativas en las que se prevé una derrota del oficialismo en distritos electorales clave, lo que probablemente sepultará cualquier intento reeleccionista y desencadenará una feroz pelea en el peronismo por su sucesión.

Los comicios, que tendrán lugar en la mitad del segundo mandato consecutivo de Fernández, constituyen el comienzo del fin del ciclo inaugurado en 2003 con Néstor Kirchner, antecesor y fallecido marido de la mandataria, dijeron analistas.

La inflación, de un 25% anual según analistas privados, la caída de las reservas en coincidencia con las restricciones a la compra de divisas, el déficit fiscal y el juicio que un grupo de bonistas extranjeros mantiene contra Argentina en el que exigen el pago de títulos en mora por unos 1.400 millones de dólares auguran un horizonte con nubarrones para el gobierno.

En el nuevo ciclo político que se abriría después del domingo, el oficialismo aparece huérfano de líderes de cara a las presidenciales de 2015.

"Fernández no tiene sucesores competitivos dentro del peronismo que lidera" y "no tendrá posibilidades" de aspirar a una reelección después de los comicios, dijo a The Associated Press la analista Mariel Fornoni, doctora en Dirección de Empresas y directiva de la consultora Management & Fit, quien cree que el oficialismo no reunirá, ni por asomo, los votos necesarios en el parlamento para intentar una reforma de la constitución que la habilite para un eventual tercer mandato consecutivo.

En las primarias de agosto, donde fueron elegidos los candidatos a legisladores para los comicios del domingo, Fernández perdió la mitad del respaldo que obtuvo en 2011 cuando fue reelegida para la primera magistratura con 54,11% de los votos.

"No va a cambiar el escenario respecto a las primarias", dijo a la AP el analista Jorge Daniel Giacobbe, licenciado en Comunicación Social y director de Giacobbe & Asociados Opinión Pública. "Ninguna de las cosas que sucedieron entre esas elecciones y ahora lograron mucho movimiento de votos", agregó.

De acuerdo con las encuestas, el problema de salud de la presidenta -que fue operada de un hematoma en el cráneo el 8 de octubre- no ha creado una corriente de empatía hacia ella y la tendencia de voto para el oficialismo continúa siendo desfavorable en la provincia de Buenos Aires, el principal distrito del país, con 37,4% del padrón electoral nacional y el más importante campo de batalla, y en otros lugares clave como la ciudad de Buenos Aires y las provincias de Santa Fe y Córdoba.

Allí es casi seguro que gane el candidato a diputado nacional Sergio Massa, de la corriente opositora del peronismo, que le lleva unos siete puntos porcentuales de ventaja al oficialista Martín Insaurralde. La propia mandataria se echó al hombro la campaña de Insaurralde, una hasta ahora un ignoto alcalde provincial.

Massa, de 41 años, es alcalde del próspero municipio bonaerense de Tigre y se perfila como uno de los aspirantes a la presidencia en 2015.

Los dos principales candidatos cerraron al mismo tiempo la campaña el jueves por la noche antes de comenzar la veda electoral.

Massa, quien fue jefe de gabinete de ministros en la primera presidencia de Fernández, se presentó como el líder de un proyecto político alternativo al actual que se propone recuperar la "concordia" entre los argentinos en un país polarizado.

"Empecemos a construir un futuro aprendiendo de los errores. Cuidando lo que está bien y mejorando lo que está mal... Somos la unidad en la diversidad, somos la concordia. Siempre es mejor la propuesta que el agravio", dijo ante cientos de partidarios reunidos en un estadio cubierto de General Pacheco, al norte de la capital.

Insaurrralde, en cambio, pidió defender las conquistas logradas durante la última década y votar "pensando en Cristina, en nuestra presidenta. Que se recupere, la necesitamos a nuestro lado porque su energía nos contagia y su fuerza nos da el coraje para seguir trabajando".

Según los sondeos, el oficialismo podría retener la mayoría en la Cámara de Diputados con el apoyo de sus tradicionales aliados pero por un margen muy exiguo, mientras es bastante probable que la pierda en el Senado. En un escenario donde los tiempos de la presidenta al frente del poder tienen fecha de caducidad, "habrá que ver además qué pasa con los aliados del oficialismo, que podrían comenzar a moverse para otro lado", dijo Fornoni.

"Se iniciará un proceso de sucesión interna dentro del peronismo y una primera expresión muy visible va a ser que habrá pases", dijo al respecto a la AP el analista Ignacio Fidanza, abogado, periodista y director del portal lapoliticaonline.com.

Sin embargo, el gobierno no tendría tantos inconvenientes a la vista en el Congreso, ya que lidiará con una oposición fragmentada. Asimismo, el oficialismo logró recientemente prorrogar hasta fines de 2015 el cobro de dos impuestos que le aseguran fondos y una ley de emergencia económica aprobada en 2002, en plena crisis, que cede al gobierno facultades extraordinarias en materia cambiaria y financiera y para renegociar las tarifas en los contratos de servicios públicos.

Según Fidanza, en los dos años que le restan en el poder a Fernández, de 60 años, "lo más complicado no a va a ser el parlamento" sino los problemas que hay que resolver en la economía y el hecho de que la presidenta deberá convivir con la pelea por sucederla dentro de su propio partido.

La presidenta lidera una corriente centroizquierdista y populista dentro del peronismo, movimiento fundado por Juan Domingo Perón en 1945 e integrado además por una línea más conservadora a la que adhieren varios gobernadores.

Además de Massa, otro que ha manifestado abiertamente su deseo de presidir el país es el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli. El ex motonauta es aliado de Fernández, pero ha construido un perfil propio y fácilmente podría desmarcarse del "kirchnerismo" y reunir el apoyo de un sector más moderado del gobierno y de algunos peronistas disidentes para dar pelea en 2015.

No hay que descartar de la contienda a los caudillos provinciales que podrían tomar vuelo a mediano plazo como José Manuel de la Sota, de Córdoba, y Sergio Urribarri, de la provincia de Entre Ríos.

Pero Fidanza cree que la suerte del peronismo en 2015 está atada al gobierno. "Si el gobierno de Cristina termina mal, ser peronista va a conllevar un costo", dijo.

Líderes de fuerzas opositoras, que según las encuestas obtendrán buenos resultados el domingo, también podrían buscar sacar provecho de ese río revuelto de peronistas. Ellos son el alcalde de Buenos Aires, Maurio Macri, líder del partido de centroderecha Propuesta Republicana; el ex vicepresidente Julio Cobos, de la centenaria Unión Cívica Radical; el socialista Hermes Binner y Elisa Carrió, de la centrista Coalición Cívica.

En las legislativas se renovará algo menos de la mitad de la Cámara de Diputados, formada por 257 legisladores, y un tercio del Senado, de 72 integrantes.