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03/01/2013 06:41 pm ET | Updated May 01, 2013

Que las mujeres son más gordas que antes porque no hacen el quehacer... ¡¿Perdón?!

quehacer

Un estudio reciente que está desatando polémica e indignación afirma que las mujeres están en su peor peso histórico porque ya no limpian la casa, ni planchan, ni cocinan en la misma medida en que lo hacían sus madres.

Edward Archer, investigador de la Escuela de Salud Pública Arnold, de la Universidad de Carolina del Sur, señaló en su estudio que en 1965 las mujeres pasaban 27 horas a la semana realizando tareas domésticas, mientras que hoy día, las mujeres sólo le dedican 13,3 horas a la semana a este tipo de actividades.

Yo pregunto: ¿las mujeres de 1965 dedicaban ese tiempo al hogar y además trabajaban en una oficina? Edward Archer me responde de inmediato: "Hace cincuenta años la mayoría de las mujeres no trabajaban fuera de casa".

Por lo que yo veo a diario, entre mi familia, mis amigas y mis compañeras de trabajo, las mujeres tienen el día más ocupado que nunca. Además de ser quienes se hacen cargo de la mayoría de las tareas de casa -limpieza, cocina y cuidado de hijos-, también son mujeres profesionistas que cumplen con una muy larga jornada laboral.

Yo por ejemplo, me levanto todos los días a las 6 de la mañana. Las dos primeras horas las paso de pie moviéndome de un lado al otro, hasta que llegan las 8 y me siento a trabajar. Cuando por fin me despego de la computadora, viene otra racha de otras dos horas de estar de pie y caminando. ¿Por qué? Porque tengo que hacer compras para poder preparar desayuno, comida y cena. Porque lavo y guardo los trastes. Porque pongo una lavadora y mientras trabaja la máquina aprovecho para sacudir, barrer, guisar. Porque aunque veo mucha TV, casi siempre lo hago de pie porque así aprovecho cada comercial para ir corriendo a tender la ropa o guardarla. Porque tengo mascotas y tengo que atenderlas -quien tiene animalitos y es responsable sabe lo que esto implica. Porque mi casa siempre está recogida y limpia. Y porque aunque una persona me ayuda a hacer el aseo, esto ocurre sólo una vez a la semana. El resto de los días yo me encargo de que mi casa esté bella.

Y claro, no soy la única que vive así.

"Quien hizo este estudio o las que fueron encuestadas en ese estudio viven fuera del mundo real. Las mujeres además de planchar, limpiar, cocinar, atender marido, hijos y todas las tareas domésticas, también trabajamos y más horas que los hombres. Conclusión: por todo esto no nos queda tiempo de ir al gimnasio y si estamos más gordas es porque tenemos más presión y de la amargura de tener que limpiar en los días 'libres' lo hacemos comiendo chocolates, dulces ¡¡¡y lo que sea que nos levante el ánimo!!!", Mandy Friddman, Editora de HuffPost Voces.

Otra opinión:

"Es un estudio machista de más, porque ni siquiera menciona que no vamos al gym, sino que no planchamos o limpiamos la casa. Y está bien, no plancho como mi mamá, pero tengo un trabajo que me hace jefe de familia, y que al mismo tiempo, me permite compartir mi tiempo libre con mi hijo, y no trapeando. Me quedo gorda", Marinés Arroyo, Editora de HuffPost Voces.

Y es cierto que las mujeres de hoy día aprovechamos las ventajas de la tecnología, porque no, no lavamos a mano. Algunas tienen secadora o lavavajillas, pero no es el caso de todas.

A mediados del año pasado se publicó otro estudio similar en el que también se le atribuía al no hacer quehacer el que las mujeres actuales fueran más gordas. De acuerdo con una encuesta realizada en el Reino Unido, que comparaba a la mujer actual con la de los años 50, sin los electrodomésticos de la actualidad, las amas de casa de antaño quemaban hasta 1000 calorías al día pasando la aspiradora y fregando la ropa.

¿Pero se trata de renunciar a estas comodidades para no estar gordas? En serio, no es que seamos flojas y por eso estemos gordas. De acuerdo con el New York Times, Archer no sugiere que hagamos más quehaceres en casa para recuperar nuestra figura, sino que "necesitamos maneras de incorporar más movimiento a nuestras vidas".

"Caminen a recoger el correo. Piquen vegetales en la cocina. Jueguen a la pelota con su perro o con el del vecino. Pidan a sus esposos que las ayuden a doblar las sábanas", sugiere Archer, quien naturalmente asume que no hacemos ninguna de estas cosas. Según él, los datos de su investigación indican claramente que incluso en casa, necesitamos estar en movimiento.

Jean Hannah Edelstein, feminista y experta en relaciones de familia, evidentemente no percibió el enfoque del estudio de esta manera y expresó su opinión al respecto: "Es una suposición absurda y sexista sugerir que las mujeres deben hacer más limpieza para adelgazar".

Entiendo perfectamente la reacción de Edelstein, porque honestamente, cuando yo leía por primera vez acerca de este estudio me indigné. Me molestó que a alguien pudiera ocurrírsele que mi sobrepeso -mucho o poco- tuviera que ver con el hecho de ser una mujer floja.

Además, los cálculos del estudio en cuestión me hacen ver que realmente el hacer o no labores domésticas tampoco afecta demasiado mi peso. Según el Dr. Archer, en 2010 las mujeres sin un trabajo fuera de casa estaban quemando unas 360 calorías menos al día que las mujeres de 1965, mientras que aquellas que sí trabajan en una oficina, quemaban sólo 132 calorías menos que las de aquella época.

132 calorías se pueden quemar en una media hora o cuarenta minutos de caminata, ¿no? Entonces quizá lo que necesitamos es pasar al menos media hora menos frente a la laptop --porque NO vamos a descuidar nuestro hogar ni a nuestra familia. Pero ojo, que nadie se atreva a decir que el trabajo que hago en casa es poca cosa y que por eso estoy gorda.

¿Ustedes qué piensan de todo esto?

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