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02/12/2013 12:48 pm ET | Updated Apr 14, 2013

¿Cómo encontrar a tu media naranja sin terminar exprimido?

medianaranja

Con el 14 de febrero aproximándose esta semana decidí escribir sobre un tópico más personal.

Como muchos de nosotros crecí escuchando esta frase: "necesitas encontrar tu media naranja", refiriéndose al verdadero amor, a tu alma gemela, tu otra mitad, esa persona que te llene y te complete.

Cuando era más joven soñaba con esa visión romántica de encontrar a mi media naranja pronto, más temprano que tarde. Me preocupaba pensar en el hecho de que algunas personas nunca llegan a encontrar a su alma gemela. Pero lo que más me inquietaba era pensar que mi media naranja pasara rodando a mi lado y yo no me diera cuenta. Así que me dediqué a buscar al amor de mi vida sin darme cuenta que esta era una visión fallida.

Por mi propia experiencia y al observar a muchos de mis amigos y conocidos que han pasado por situaciones similares, sé que esta visión es la raíz de la desintegración de muchas relaciones. Desafortunadamente las parejas empiezan un proceso de unificación con la idea de convertirse en ese UNO indivisible y el resultado final es que muchas veces ambas partes comienzan a perder las cualidades que los hacían destacar y ser únicos, las mismas razones que hicieron posible la atracción inicial.

Para mí fueron los diarios que escribí cuando tenía 18 años los que me hicieron ver las cosas desde una nueva perspectiva. Mientras los leía me preguntaba, ¿a dónde se fue esta joven llena de pasión por la vida?, ¿qué pasó con todos estos sueños?, ¿dónde se fue ese deseo de aventura? Estas preguntas me permitieron regresar al pasado y darme cuenta de cómo había sido antes de mi matrimonio y cómo poco a poco me fui convirtiendo en otra persona, en alguien que ya no reconocía. Me di cuenta que durante mi matrimonio perdí una parte muy importante de quien era yo.

Ahora sé que no necesitamos encontrar una media naranja para que nos llene. Tenemos derecho a encontrar la naranja COMPLETA, una persona que tenga su vida, sus sueños, sus intereses. Y así, como dos naranjas sanas y completas rodar una al lado de la otra, compartiendo la vida en lugar de tratar de convertirse en una sola naranja (persona) porque mientras más tratas de hacer que dos se conviertan en UNO, más riesgos corres de exprimir la mejor parte de ti.

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