THE BLOG
11/08/2013 02:01 pm ET

Nosotras, las pobres

Hace 22 años me reconocí mujer, básicamente me asumí como tal. Antes de eso sabía que no era niño y punto. A los 2 años intentaron abusar de mi pero eso, si bien ocasionó marcas, no fortaleció mi conciencia de género, logró algo más profundo: me definió como ser humano. Y creo que siempre seré eso antes que mujer. A medida que fui creciendo identifiqué todo lo que se me permitía por condición y qué lograba por elección. Desde ahí me di cuenta lo jodido que es saberse humana, reconocer a los demás como tales y demandar homogenización de oportunidades cuando una nace con útero.

Históricamente hemos sido tratadas como intrascendentes, nuestras luchas y victorias no se han publicado (hasta ahora) y muchas heroínas son reducidas a amantes de turno de hombres independentistas. A Pepin le debemos la instrucción en puntos cardinales y a Nacho las primeras silabas aprendidas. Las fuentes de conocimiento, especialmente aquellas cuyos autores o distintivos de reconocimiento pueden ser manipulados, siempre han conservado el distintivo de lo masculino. Y no es que debamos ser extremistas y reescribir la historia desde una perspectiva matriarcal sino, simplemente, dar -en espacio y tiempo- a cada quien lo que le corresponde. La justicia de reconocimiento histórico es tan importante, para definir y encaminar a las sociedades, como lo es la que se imparte judicialmente.

2013-11-05-7dbf34adda625f1c96dfc8ea42d19181.jpg

La falta de reconocimiento, la dificultad para acceder a recursos de importancia crítica, como los préstamos, la tierra, la herencia, la salud y la educación originan que la mayoría de los 1.500 millones de personas que viven con 1 dólar o menos al día sean mujeres. La feminización de la pobreza es una herida abierta que nos está desangrando.

En la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en Beijing en 1995, los gobiernos reconocieron que algunos aspectos de la pobreza están vinculados al género. Se iniciaron esfuerzos por reorientar las políticas de erradicación de la pobreza de manera que aborden específicamente las necesidades de la mujer, especialmente en las zonas rurales. Se determinó implementar la introducción de una definición más amplia de la pobreza, en la que no sólo se tomen en cuenta las necesidades básicas mínimas, sino que se incluya también la denegación de oportunidades y opciones a las mujeres. Desde 1995 las medidas más importantes que se implementaron fueron:

• En Uganda se da por supuesto que la meta de erradicar la pobreza masiva antes del año 2017 sólo se podrá alcanzar integrando la perspectiva de género en todas las actividades del plan nacional de acción para la erradicación de la pobreza.
• Camerún, Madagascar y el Níger han identificado a las mujeres como uno de los grupos beneficiarios en sus programas nacionales de erradicación de la pobreza.
• Senegal ha proporcionado capacitación a los funcionarios ejecutivos de categoría superior en relación con la incorporación de una perspectiva de género en los planes sectoriales de desarrollo.
• En su política de asistencia para el desarrollo, Dinamarca exhorta a que se incluya una perspectiva de género en todos los programas.
• Singapur ha puesto en práctica un plan para el mejoramiento de la situación de las familias poco numerosas, cuyo fin es facilitar el acceso de las familias de bajos ingresos a la educación y la vivienda.
• China ha informado de que gracias al amplio enfoque adoptado con respecto a la erradicación de la pobreza, la población pobre ha disminuido de 65 millones en 1995 a 42 millones en 1998. El 60% de las personas que se han liberado de la pobreza está integrado por mujeres.
• Zambia, como la mayoría de los países africanos, está procurando paliar los efectos negativos de los programas de ajuste estructural sobre las mujeres. Está ejecutando un programa de acción social que pagará los servicios de educación y salud que se presten a la mujer.
• El Programa de Educación, Salud y Alimentación (PROGRESA), establecido en México en 1997, ofrece asistencia a las mujeres pobres en las esferas del empleo, la educación, la salud y la alimentación.
• La introducción de un salario mínimo en Estados Unidos y el Reino Unido ha beneficiado a 5,7 millones y 1,3 millones de mujeres, respectivamente.
• En Georgia, un análisis de los efectos de las inversiones macroeconómicas y las políticas tributarias sobre la mujer sirvió para formular políticas encaminadas a amortizar los efectos negativos de las transformaciones económicas sobre la mujer.
• En Alemania, un proyecto experimental de asistencia a las madres solteras sin hogar integró a esas mujeres en la sociedad y les proporcionó empleo.
• En 1997, en Estados Unidos se concedieron más de 10.000 préstamos, por un total de 67.000 millones de dólares, a mujeres empresarias.
• En Belice, el Banco del Pequeño Agricultor y la Pequeña Empresa concedió a mujeres el 29% de sus préstamos.
• El Japón concedió préstamos sin interés a 27.000 mujeres de las zonas rurales.
• Desde 1994, el 96% de las mujeres palestinas que participaban en proyectos agrícolas se ha beneficiado de los programas de préstamos.
• En Trinidad y Tobago, la Corporación de Fomento de la Pequeña Empresa ha concedido el 65% de sus préstamos a mujeres.
• En Sudán, el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) ha proporcionado capital inicial para el establecimiento de empresas comerciales para elevar el nivel de vida de las mujeres de bajos ingresos.
• En Vietnam, un proyecto que ha contado con el apoyo del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) ha beneficiado a más de 60.000 mujeres de 198 comunas y 28 provincias, al concederles pequeños préstamos y proporcionarles conocimientos básicos sobre actividades en materia de generación de ingresos.

La alfabetización de todas las personas sigue siendo un objetivo incumplido por la comunidad internacional. Aún hay muchas, principalmente mujeres adultas y niñas, que no pueden acceder a aprender a leer y escribir. Si bien la tasa neta de escolarización ha aumentado del 83% en el 2000 al 90% en 2011, el progreso logrado al comienzo de la década se ha ralentizado entre 2008 y 2012, lo que significa que al ritmo actual es poco probable que se alcance la meta de lograr una enseñanza primaria universal para el 2015. Si no hay progresos, se estima que para el 2015 el número de adultos analfabetos será de 710 millones de personas y habrá todavía 56 millones de niños y niñas que no podrán ir a la escuela. Las familias pobres, especialmente de zonas rurales, y las actitudes machistas marcan la brecha de la escolarización.

2013-11-05-f73250bdf4f35892abbd594a43a1b178.jpg

La feminización de la pobreza es un denominador común en todas las regiones del mundo. Mujeres y niñas constituyen el 70% de la población mundial calificada como pobre y sus condiciones de exclusión, están directamente relacionadas con la discriminación de género, donde las más afectadas son las niñas y mujeres indígenas de zonas rurales. Esta situación evidentemente menoscaba sus derechos y limita su autonomía, restándoles oportunidades y haciendo patente que para lograr un desarrollo sostenible y garantizar los derechos de las mujeres, la implementación de políticas de género en todos los niveles es necesaria.

Fotos de Andrea Gavilanes - @wanderlustic_a